Todos
los seres humanos somos iguales y no merecemos ningún tipo de
discriminación, el hecho de que tengamos diferente raza, sexo, edad,
grupo étnico, religión, orientación sexual, discapacidad mental o
física, peso, etc. No hace que seamos menos o mas que otros, y
debemos respetar estas diferencias.
Cada
persona es única e irrepetible y como seres humanos, no somos
perfectos, pero tenemos virtudes y valores que nos identifican y no
hace que tengamos menos responsabilidad por tener alguna oposición
con otros, ya que todos compartimos los mismo derechos y deberes como
ciudadanos.
Para
evitar tener desacuerdos o no saber como interactuar con personas de
otra nacionalidad es bueno conocer sobre sus costumbres y tradiciones
o por lo menos indagar para tener algo de noción sobre otras
culturas, para no pasar un mal momento en el que tengamos que
compartir con personas “diferentes a nosostros o con otros
parametros” y después hacerla sentir mal; situación que no nos
alegraría si fuéramos nosotros mismo en otro lugar.
Siempre
es bueno disfrutar de la diversidad y compartirla, porque aprendemos
sobre diferentes culturas y así evitamos errores embarazosos que nos
pueden hacer sentir mal o avergonzar a alguien por nuestro
desconocimiento, ya que esto nos puede instruir y evitar por ejemplo
no comprender palabras u ofender a alguien según sus creencias.
Para
concluir, todos merecemos respeto, a si sea con personas las cuales
no compartimos sobre su orientación sexual, pero de igual forma
tienen que ser respetadas como seres humanos, y las personas con
discapacidad también merecen el respeto como cualquier otra y no
debemos medirlas por lo que pueden o no pueden hacer, ya que todos
tenemos diferentes capacidades o inteligencias.







